Compré 9 bolsas de yuquitas y vino una de regalo. Más de la mitad de las bolsas estuvieron empacadas con yucas llenas de aceita, al punto que las bolsas tenían manchas de humedad y se hizo muy incómodo y poco agradable conerlas. Termine regalando la mitad a las personas que pedían limosna en la calle.